El viento sopla y todo está oscuro.
Son las cinco de la noche, y me hallo solitaria en la habitación...mi habitación,sí,aquella tan cerca de tantos seres haya en la Tierra, pero a la vez tan inalcanzable para casi todos esos seres.
Tengo insomnio.
Lo he notado porque con el paso del tic tac del reloj,no he logrado pegar ojo en toda la noche..
Y por ello, estoy aquí,de nuevo,escribiendo.
Sin pensar,sin sentir,sin percibir nada que no sea yo y el sonido del teclado.
El viento sopla,tanto,que logra abrir las ventanas y con fuerza entra sin permiso en mi rincón secreto.
Me asomo a ella, y miro absorta el cielo..
Está blanco.
Las nubes no han dado paso ésta noche a la Luna,y al igual,ella no ha podido luchar contra éstas.
Cierro las ventanas,echando al intruso de aquí.
Entonces,un chasquido,ese que tanto me gusta,ese que tan bien me hace sentir,suena en los cristales.Mis ojos se vuelven hacia ellas.
La lluvia hoy mojará mi ropa.