Yo, sin embargo, aún tengo las ventanas abiertas, y me asomo a ella desde mi cama, que está al lado de éstas, para ver el panorama.
Ahora no llueve, pero el cielo aún está extremadamente blanco, y los pájaros pían más de lo normal. El hombre del tiempo iba a tener razón, y yo tendría que darle los cinco euros que me había apostado con Raquel..
Recuerdo cuando estábamos las dos, sentadas en los columpios que hay al lado de su casa, en un pequeño parque que casi siempre está desierto.
-¡Tía,tía!¿Sabes que mañana han dado lluvia?
-¿Lluvia?-miré al cielo, los imponentes rayos de Sol hicieron que mis ojos se entrecerraran por un momento-Es prácticamente imposible Raquel,¿Cómo va a llover con este Solazo?El tiempo tendría que estar loco!
-Pues sí-Raquel comenzó a balancearse suavemente y yo con ella, tratando de ir las dos al mismo ritmo-Y si me permites, también ha dado trueno-añadió con una sonrisa.
-Eso si que es totalmente imposible, podría apostarme lo que fuera.
[..]
Y aquí estoy, en mi cama, asomada a las ventanas mientras una fresca brisa entra insolentemente por mi habitación, haciendo que los papeles que hay frente a mi escritorio hagan un leve sonido al moverse.. me gusta.
De repente, mi madre abre la puerta, sin tocar, ¡como siempre! y me pide que baje a comprar pan. Aunque me lo esté pidiendo de buenas maneras, cualquier tonto es capaz de adivinar lo que pasará si me niego.
Me visto en pocos minutos y me despido con un ligero "ahora vengo". Cojo las llaves que hay colgadas junto al bolso de ella. Mis llaves, personalmente, las encuentro muy sosas. Tiene dos llaves colgando, la del portal de abajo y la de mi casa, y luego, para darle color, le he colgado una pulsera de hilo verde que me llegó de algún lugar de Barcelona. Como pensarás, no es ni siquiera un llavero, es un recuerdo que no puedo llevar en la mano porque está rota, y se me ocurrió, durmiendo, la idea de darles ese tono verdoso a mis llaves.
Mi madre me para justo antes de que salga. Veo que tiene en las manos un paraguas, que me ofrece extendiendo el brazo para que lo coja. No quiero negarme para no formar escándalos, así lo que lo cojo sin rechistar.
Mientras bajo las escaleras, me doy cuenta de lo viejo y decrépito que está el paraguas. Es de flores, así que seguramente incluso puede que mi hermana, que ahora está trabajando en lo que siempre ella había deseado, lo usara en su infancia.
¡Mamá, no deberías de guardar cosas tan viejas..! Por suerte, las calles están vacías.
Nadie, salvo dos o tres parejas que podrían hacer en breves sus bodas o años de plata, como sea que se diga. Una de ellas me miran, no, bueno, miran a mi paraguas, y sonríen de forma divertida.
2 comentarios:
Mi paraguas es de "Winny the pooh"(?) No sé si se escribe así; odiaba esos dibujos hasta de cría >.<
La gente flipa cuando me ve de negro y con ese paraguas XDD.
Y aún así mi madre se empeña en que lo use siempre u.u
Te doy mi tuenti: María Ahufinger de Valencia.
Agregame, ¿valee? ^^
[Si alguien más lee éste comentario y me quiere agregar que sepa que si no es ningún acosador pervertido será bien recibido XDD].
Un besoo (LL).
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